Trabajo final de Alicia Álvarez Gracia

Este texto tiene como objetivo analizar el uso y futuro de las energías renovables desde una perspectiva decrecentista. La necesidad de una transición energética sostenible surge de las devastadoras consecuencias que ha tenido el crecimiento ilimitado: disminución de la biodiversidad, destrucción de los ecosistemas, agotamiento de recursos, contaminación, cambio climático, etc. La idea de que un sistema económico en constante crecimiento no es compatible con un sistema ecológico limitado, sino que es ecológicamente insostenible, socialmente problemático y económicamente inestable, ha sido expresada por gran cantidad ecologistas y economistas. Tomando como ejemplo el estado español, para universalizar el estilo de vida de un habitante medio, harían falta tres planetas. Además de eso, la sociedad del crecimiento es un sistema que crea desigualdades.

La energía barata de los últimos cien años es la que ha llevado a los niveles actuales de crecimientoa los países del Norte Global. De no ser tan barato el petróleo, el modelo capitalista no se hubiese podido desarrollar, así como tampoco la globalización. El fin de la energía abundante y barata, junto con el creciente impacto del cambio climático, supone un gran desafío energético tanto para las sociedades del Norte Global -que necesitan de esa energía para mantener su crecimiento económico- como para las del Sur Global -que necesitan la energía para cubrir sus necesidadesbásicas-.

Frente a esta compleja situación surgen diversas teorías y movimientos sobre todo a finales del sigloXX, entre otros, la economía ecológica y el desarrollo sostenible. Me gustaría centrarme en el decrecimiento, ya que considero que es el paradigma que más capacidad transformadora tiene al cuestionar el sistema económico que ha llevado al colapso ambiental actual. El decrecimiento plantea una reducción equitativa de la producción y del consumo en el Norte Global, que tiene como fin disminuir las desigualdades Norte-Sur y no sobrepasar los límites del planeta. Para lograr una sociedad decrecentista hace falta un cambio radical en la mentalidad de las personas que habitan en los países del Norte Global, así como un cambio de paradigma que no se guíe únicamente por el crecimiento del PIB, sino que tenga otros indicadores y otras interpretaciones de desarrollo. El objetivo principal del decrecimiento es hacer una crítica al crecimiento económico ilimitado del Norte Global debido a las devastadoras consecuencias que tiene para el medioambiente y, por lo tanto, para la humanidad. Para entender mejor este término, Serge Latouche describe las ‘8 R’ del decrecimiento: reevaluar, reconceptualizar, reestructurar, redistribuir, relocalizar, reducir, reutilizar y reciclar. En cuanto a lo que se refiere a la energía, el decrecimiento tiene una idea muy clara: no se puede crecer por encima de los límites energéticos del planeta.

Las energías renovables suponen una gran oportunidad como alternativa a un sistema más sostenible, sin embargo, tienen límites importantes. Actualmente existe una gran dependencia de combustibles fósiles y el modelo energético está muy lejos de abastecerse al 100% de fuentes renovables. Asimismo, la energía renovable presenta grandes limitaciones a la hora de ser recogida y almacenada: extensa ocupación de territorio con consecuencias como la reducción de la biodiversidad, alto gasto energético para su obtención y materiales limitados pero necesarios para la fabricación de infraestructuras. Para satisfacer la demanda energética existente, habría que multiplicar espectacularmente las instalaciones dedicadas a estas actividades, con lo que el uso de recursos materiales sería aún mayor. Por otro lado, las tasas de retorno energético de las energías renovables son mucho más pequeñas que las de los combustibles fósiles.

A pesar de los problemas medioambientales tan graves a los que nos enfrentamos y las limitaciones de las energías renovables, gobiernos y organizaciones internacionales (como, por ejemplo, laOCDE) no son capaces de priorizar el medioambiente y en su lugar proponen buscar una solución a los problemas ambientales conjuntamente con un crecimiento económico. En su propuesta de crecimiento verde se asegura que los niveles actuales de consumo y producción podrían seguir creciendo abastecidos en gran medida o completamente por fuentes de energías renovables.También se tiene una gran esperanza puesta en el desarrollo tecnológico que consiga la desmaterialización, es decir, una tecnología capaz de permitir continuar con el actual nivel decrecimiento, pero consumiendo menos recursos materiales y contaminando menos.

Sin embargo, pese al avance tecnológico de las últimas décadas, la esperada desmaterialización absoluta ni ha ocurrido ni parece que vaya a hacerlo en los próximos años. Asimismo, la demanda y extracción de materias primas sigue, contra toda esperanza de desmaterialización, aumentando. Por otro lado, la mayoría de los residuos ni son reciclados ni son reciclables; algo imprescindible en una economía desmaterializada. ¿Cómo puede la sociedad actual estar tan segura de que en un futuro la tecnología se desarrollará en la manera esperada? ¿Se puede obtener de actividades inmateriales el suficiente dinero como para mantener el crecimiento de la economía? El crecimiento verde propone, por ejemplo, el fomento de coches eléctricos y trenes de alta velocidad con el fin de reducir la huella de carbón. Ambos han recibido muchas críticas, pero son los trenes de alta velocidad los más cuestionados, principalmente debido a la gran infraestructura que necesitan. Por lo que todo indicaque el crecimiento económico actual del Norte Global sólo se puede mantener con unos niveles de consumo energético y emisiones de gases de efecto invernadero también crecientes y definitivamente insostenibles.

No hay duda de que, si se quiere resolver en serio muchos de los problemas energéticos y ambientales, hay que hacer un uso mucho mayor de las energías renovables. Al tratarse de un flujo de energía constante, se aprovecha en tiempo real y ninguna generación puede apropiarse, por ejemplo, de la energía solar o eólica que pertenece a las generaciones futuras. Además, estas energías tienen un gran potencial para lograr una democracia energética, ya que permiten el desarrollo de iniciativas locales y participativas; aunque estos proyectos hayan sido constantemente anulados por las grandes empresas energéticas que aprovechan el auge de las energías renovables para beneficio propio. Las energías renovables son esenciales para conseguir la sostenibilidad ambiental y justicia social pero es imprescindible que el aumento de su uso vaya acompañado de una reducción en la producción y el consumo energético en aquellas regiones que consumen más energía. Se trata de una cuestión de equidad Norte-Sur, ya que, si los países del Norte Global no dejan de tener un crecimiento energético ilimitado, el Sur Global no va a obtener la oportunidad delograr un nivel digno de bienestar energético.

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