El pasado fin de semana celebramos la Cósmica 2019, la primera organizada por un grupo de voluntariado federal, en su mayoría parte de distintas asociaciones ISF. En la ciudad de Valladolid nos congregamos mas de 50 personas voluntarias, que desde el jueves 31 de octubre hasta el domingo 3 de noviembre participamos en actividades relacionadas con la temática principal: la emergencia climática.

De todas y todos es conocido que el voluntariado, el activismo y la militancia no han atravesando su mejor momento en los últimos años. En Ingeniería Sin Fronteras venimos viviendo este proceso a nuestra escala, y durante este período de letargo social hemos visto como cada vez es más difícil que se acerquen nuevas personas voluntarias. También hemos visto, con una mezcla de pena y aceptación, como varias asociaciones ISF cerraban o se quedaban en stand by. Además lo hemos percibido en las Cósmicas, cuya participación se ha ido reduciendo, desde las aproximadamente 80 personas de Gijón 2011 o Barcelona 2012, hasta las 30 que nos congregamos en Cerro Muriano (Córdoba) en 2017, o en Almedíjar (Castellón) en 2018).

Precisamente en Almedíjar, ante la falta de fuerzas en las ISF para organizar la Cósmica de manera individual, surgió una novedosa propuesta: organizar la siguiente Cósmica de manera descentralizada. Los grupos pequeños dan proximidad, más espacio para las emociones. Y de ahí, mas con el corazón que con la cabeza, surgió esta “conjura”, a modo de “somos pocas, pero queremos seguir siendo, y nos queremos seguir viendo”.

Un año y pico después, visto con esta Cósmica 2019 recién acabada, podemos decir que hemos transformado lo que era una dificultad en una herramienta para crecer. En pleno proceso de evaluación, recién lanzado, de nuestro encuentro anual, nos adelantamos y nos tomamos la licencia de afirmar que el sabor de boca que nos queda es el del éxito de este nuevo modelo de organización.

Decía John Jordan (uno de los cofundadores de Clown Army) que “Los movimientos sociales son como las estaciones, tienen sus primaveras y veranos, sus momentos de expansión y surgimiento, pero también sus otoños e inviernos, tiempos de contracción, de lentitud e incubación”. Parece que en ISF hemos pasado el invierno, y las más de 50 personas congregadas hacen pensar que nos esta llegando la primavera. De nuevo, a escala de un panorama social que también florece al grito de “Emergencia Climática”. Y es que también en esto acertamos, en la temática, materializada en el eslogan “Cambio Cósmico por el Clima”, que como veremos más abajo, también fue sinérgico.

Foto de grupo que muestra la gran afluencia a esta Cósmica. Tomada en la puerta del bar Manjarrés, que fue uno de los lugares de referencia para la vertebración (espacios de ocio)

Comenzamos el jueves 31 con la llegada al hostel, los abrazos y reencuentros de rigor, y la vía directa a la vertebración (nuestra particular manera de llamar a los espacios de ocio, tan necesarios). La foto de 40 personas ya nos despertaba el run run de sabernos fuertes, creciendo, y con ganas de abordar nuevos retos.

Viernes 1, el “duro” encuentro con el trabajo

El viernes, tras desayunar, conocimos el Centro Cívico Bailarín Vicente Escudero, uno de los lugares de referencia en esta Cósmica. En el celebramos la Interjuntas, un espacio de coordinación previa de las diferentes ISF, para anticiparnos a posibles puntos de atasco en la asamblea que nos esperaba el sábado.

Paralelamente tuvo lugar un espacio reservado a la ComFedCom (Comisión Federal de Comunicación), en el que se expuso el momento actual en cuanto a comunicación interna y externa, y se impartió un taller básico de WordPress, explicando su estructura y cómo están montadas las diferentes webs (federales y de las ISF). Un punto de partida que facilitará el aprendizaje y trabajo de las y los webmasters de cada organización.

Tras la comida en el propio centro cívico, llegó la hora de las actividades abiertas, que se publicitaron para toda la ciudadanía de Valladolid. La primera corrió a cargo del Grupo de Economía, Energía y Dinamica de Sistemas (GEEDS) de la Universidad de Valladolid (UVa), en las personas de David Álvarez, ingeniero industrial; José María (Chema) Enríquez, filósofo; y Carmen Duce, ingeniera industrial, técnica de la oficina de cooperación de la UVa, y socia de largo recorrido de ISF. Nos hablaron del pico de petróleo, y del colapso al que nos dirigimos, y que no evitaremos sólamente con la evolución tecnológica, ya que está sujeto a muchas variables más, de índole ética, sociopolítica, etc.

Después llegó el turno de Biela y Tierra, un proyecto que pretende ser un puente para mostrar iniciativas reales de nuestros territorios que son y serán alternativas para afrontar los desafíos a los que nos enfrentamos como sociedad. Ana y Edurne, dos de las cuatro personas que componen el proyecto, nos hicieron un repaso de la historia del mismo y nos acercaron a las iniciativas encontradas y documentadas en su ruta, recorrida en bici. Iniciativas de personas que sin notoriedad viven y comparten experiencias de vida fabulosas relacionadas con la soberanía alimentaria, el desarrollo rural, la ecología, la producción y consumo local y sostenible, etc.

Después de esta maratoniana jornada nos esperaba, de nuevo, un rato de nuestra querida vertebración. En este caso el equipo organizador nos tenía preparada una fantástica gimkana para trabajar diversos aspecto del cambio climático y de otras consecuencias de nuestro modelo de vida y consumo capitalista y patriarcal.

Sábado 2, pico de asistencia y… nuestra asamblea

Y así, casi sin darnos cuenta, llegamos al sábado, el día de la Asamblea Federal, que tuvo lugar por la mañana (por la tarde nos esperaban más talleres). Transcurrió de manera fluida, siendo lo más reseñable de la misma el cierre definitivo de los cursos federales, y la entrada en Junta Federal de Raquel (ISF Asturias) como presidenta. En el caso de los cursos, la Federación seguirá haciéndose cargo de dotar de medios técnicos y de comunicación a las ISF que oferten cursos (ya que seguiremos ofreciendo cursos de este modo descentralizado. Con respecto a la Junta, el resto de personas se mantuvieron: Dani como Vicepresidente, Alba como Secretaria (ambas personas de ESF Galicia), Eva (ISF Aragón) como Tesorera e Irene (ISF Andalucía) como Vocal de Comunicación.

Por la tarde, vuelta a las actividades abiertas. Comenzamos con una mesa redonda con ISF y Extinction Rebellion España, que es parte y se coordina con la rebelión internacional noviolenta contra la extinción de especies y las crisis ecológica y existencial conocida como Extintion Rebelion (XR). Estuvieron Diego y Alba, de XR Salamanca, junto a Miguel y Asun, de XR Valladolid. Además, se les sumaron dos personas ISF: Sergio, en modo dual, pues participa de ESF Illes Balears y XR Palma, y Beatriz, de ESF Catalunya e ISF Andalucía. Tuvimos la oportunidad de conocer como se organiza XR, utilizando la Acción Directa No Violenta (ADNV) para exigir a los gobiernos que escuchen a los agentes sociales que llevamos años trabajando y advirtiendo de esta crisis climática.

Y fue la propia Beatriz Felipe la que cerró la tarde, con su charla sobre Cambio Climático y Migraciones. Beatriz es Doctora en Derecho y autora de la tesis “Migraciones climáticas: retos y propuestas desde el Derecho Internacional”, que ganó el Premio Josep Miquel Prats a la mejor tesis doctoral en Derecho ambiental en 2016. También es Investigadora Asociada del Centro de Estudios de Derecho Ambiental de Tarragona (CEDAT) de la Universidad Rovira i Virgili y consultora independiente en temas de migraciones climáticas, cambio climático y justicia global. En su exposición nos contó como los factores ambientales (y en especial el cambio climático) afectan cada vez más a los flujos migratorios.

Por la noche, de vuelta a la vertebración. Esta vez nos tocó visitar el CSO La Molinera, un espacio singularísimo y muy simbólico (como veremos más abajo) habilitado en un antiguo hotel de cinco estrellas. Nos acogieron con mucho cariño, y tuvimos oportunidad de demostrar nuestras dotes teatrales con los retos que nos plantearon las personas integrantes del grupo organizador.

Domingo 3, ultima actividad y despedidas

El domingo, de vuelta a la Molinera, llego el momento de la despedida, no sin antes celebrar el vermú repara, que recogió y fusionó lo mejor de dos formatos que ya habíamos probado: el vermú feminista de la Cósmica del año pasado, y el café repara varias ISF vienen organizando: un espacio para que cada persona aporte sus objetos averiados o rotos, o bien sus habilidades para reparar; un espacio de confluencia en el que poner el valor de la recuperación y el reciclaje, frente al reemplazo continuo por objetos nuevos que el sistema nos impone.

Tras esto, sólo quedaba la despedida. Algunas personas fueron a compartir la última comida, otras tuvieron que salir antes (algunos viajes son largos). Pero todas nos volvimos a casa con la sensación de tener un espacio común de intercambio político, lúdico y emocional. Y con la sensación de haberlo recuperado, tras el punto de inflexión en asistencia y motivación que hemos vivido.

La molinera, un espacio único

El centro social La Molinera acogió el espacio de vertebración del sábado y el vermú repara del domingo. Está ubicado en el edificio que albergaba antigua fábrica harinera de La Perla, declarado Bien de Interés Cultural por la Junta de Castilla y León en 1991. La Perla vivió episodios tan relevantes como los Motines del Pan y resurgió de sus cenizas tras un devastador fuego en 1912.

La fábrica sobrevivió hasta 2006, y tras el cierre el edificio fue objeto de operaciones especulativas de gran calado, transformándose en el hotel de lujo “Marqués de la Ensenada”, cuyo responsable se fugó de la noche a la mañana dejando a la plantilla sin cobrar su salario. Para poder convertir la fábrica en el primer y único hotel de 5 estrellas en la ciudad hubo que modificar el PGOU y se hizo uso fraudulento de fondos FEDER. De ser una pieza industrial importante y emblema de la soberanía alimentaria castellana, pasó a convertirse, con dinero público, en un reducto para el turismo de unas pocas personas con elevadas posibilidades adquisitivas.

En los meses que siguieron al cierre del Marqués de la Ensenada en enero de 2017, el inmueble fue desvalijado, se convirtió en un espacio de trapicheo y consumo de drogas, se destruyó o saqueó gran parte del mobiliario y de las instalaciones de luz y agua. El sótano, donde aún permanece maquinaria de gran valor patrimonial, se encontraba parcialmente inundado. La tarde del 28 de abril de 2018 un incendio provocado produjo numerosos daños en el interior del inmueble, siendo rápidamente sofocado por varias dotaciones de bomberos.

Fue entonces cuando un grupo de vallisoletanas y vallisoletanos decidió dar un paso adelante y recuperar para la vida pública de la ciudad este espacio, bautizándolo con el nombre de La Molinera, para varios meses después, proceder a su apertura y presentación a la vida pública. Desde entonces han contriubido a la recuperación, mantenimiento y protección del edificio abriéndolo a actividades culturales y sociales de diversa índole.

“En la sociedad del individualismo, del consumismo y del paradigma del emprendimiento, hemos venido para desarrollar un proyecto útil para la ciudad, para las vecinas de los barrios a nuestro alrededor y para los movimientos sociales.”

Nuevas vías de trabajo

Como hemos venido comentando, esta Cósmica ha supuesto un revulsivo para el voluntariado de las distintas ISF. Nuevos retos a emprender, de los que sin duda el que más se está asentando estos días es el grupo federal en ciernes con el que nos queremos dedicar a trabajar e incidir en la situación de emergencia climática que atravesamos a nivel global.

El grupo ya está trabajando con personas de diversas ISF, algunas que ya venían abordando el tema, con dilatada trayectoria; otras que se suman tras haber participado de los diferentes espacios relacionados durante la Cósmica.

Un complicado trabajo por delante, que nos llevará a tejer redes con otras organizaciones para abordar nuevos retos. La primera fecha ya empieza a dibujarse y es inminente: La cumbre del clima recién trasladada desde Chile a Madrid, que se celebrará entre los días 2 y 13 de diciembre. Nos vemos en Madrid, nos vemos en ISF.